El parque inmobiliario soriano presenta una gran variedad constructiva, reflejo de la diversidad geográfica de la provincia:
Soria capital. Bloques plurifamiliares de los 60–80 en barrios como Las Casas, El Calaverón, Los Pajaritos y Santa Bárbara. Buhardillas comunitarias sobre forjado de hormigón con cubierta de teja. Parque más reciente en Los Royales y Soria Norte, pero igualmente anterior al CTE.
Pinares (Covaleda, Vinuesa, Duruelo de la Sierra, Navaleno). Zona maderera por excelencia. Viviendas con estructura de cubierta en madera de pino soriano, paredes de mampostería y cubiertas de teja. La madera requiere aislamientos transpirables (celulosa preferente) para evitar pudrición por condensación. Altitudes de 1.100–1.200 m.
Tierras Altas (San Pedro Manrique, Yanguas, Oncala). Una de las zonas más frías y aisladas de España. Casas de piedra caliza y cubiertas de teja con cámaras amplias. Población muy escasa, pero con un patrimonio arquitectónico singular. Todo el territorio es elegible para PREE 5000.
Ribera del Duero soriana (Almazán, Berlanga de Duero, San Esteban de Gormaz, El Burgo de Osma). Zona más templada y accesible de la provincia (700–900 m). Viviendas de adobe y ladrillo con cubiertas de teja árabe. Parque más antiguo, con muchas viviendas de los 50–70.
Campo de Gómara (Ágreda, Ólvega, Arcos de Jalón). Transición hacia Aragón. Clima seco con influencia del valle del Ebro. Construcción de mampostería y ladrillo, cubiertas sencillas con cámaras accesibles.
En todas las tipologías, la constante es la misma: cámaras de cubierta accesibles, mal aisladas o sin aislar, que representan el principal foco de pérdidas térmicas de la vivienda.